Archivo | mayo, 2013

Que no panda el cúnico o la supuesta falsedad de la fotografía de Paul Hansen

14 May

Entierro en Gaza, Paul Hansen, 2012

El día de hoy el periódico Excélsior publicó una nota en donde asegura que es falsa la fotografía con la que el sueco Paul Hansen obtuvo el galardón 2013 de World Press Photo. Hoy mismo la prestigiada asociación holandesa emitió un comunicado en donde pone fin a las especulaciones y aclara su postura ante el asunto.

La indignación y el debate sobre la posible falsedad de la imagen, surgieron entre nosotros a gran velocidad. Con la misma rapidez debiera ahogarse, pues con los puntos sobre las i’es, no hay más tema que discutir; sin embargo, tiendo a pensar que esto no sucederá. La nota de Excélsior apareció por la mañana y a lo largo de todo el día he podido ver su reproducción en redes sociales acompañados de socarrones “tenía que ser!” y molestísimos “que le quiten el premio!!!”. Aunque desde las 13:00 hrs (aprox.) el comunicado de WPP está disponible en línea, este ha sido mucho menos reproducido que las notas difamatorias hacia Hansen.

Me preocupa que a pesar de los graves errores de la nota de Excélsior, la mayor parte de los integrantes de nuestro gremio se quedaron únicamente con lo más básico y amarillista de la nota: “Paul Hansen editó la fotografía superponiendo hasta tres instantáneas en una sola para impresionar a los jueces y llevarse el premio.” ¿A qué tipo de errores me refiero?

1) La nota es absolutamente tendenciosa. Yo no creo en la objetividad, me parece que en cualquier acto humano hay implícita una toma de postura y que no puede escribirse, ni fotografiarse, sin imprimir una huella personal en la obra final. Aunque no creo en la objetividad, si creo, y espero y deseo, la imparcialidad. Ésta no es otra cosa que la noción de justicia más elemental, la voluntad de otorgar a todas las partes, en un dilema irresoluto, la misma oportunidad para expresar su punto de vista. La nota de Excélsior no lo hace, no menciona en ningún momento las aclaraciones previas de Hansen ni de WPP e incluso omite que, en la misma ceremonia de premiación, el fotógrafo admitió haber manipulado la imagen.

2) La nota utiliza inapropiadamente lenguaje técnico con el fin de reafirmar su postura. Con frases como “a foto en RAW fue complementada en tres tiempos distintos” o “se modificó la imagen por regiones en Photoshop” da la impresión de sustentar con sólidos argumentos la falsedad de la imagen, sin embargo, para el público en general estas frases significan muy poco. El comunicado de WPP explica detenidamente como, aunque estas afirmaciones son ciertas, ello no implica la modificación sustancial del contenido de la imagen.

3) La nota tiene un pésimo sustento de fuentes. Está basada en el artículo publicado por una escuela virtual de periodismo, que a la vez se fundamenta en un blog que utiliza como fuentes el blog personal de un perito. Adicionalmente afirma hechos completamente falsos como que Hansen se rehusó a entregar el archivo RAW o que WPP anularía el galardón.

Cualquiera que hubiese reparado en estos errores, desconfiaría de manera natural y casi en automático de la nota, sin embargo casi ninguno de nosotros se detuvo a reflexionar sobre la información proporcionada y simplemente la dimos por cierta por provenir de un medio de renombre nacional o por ser enunciada por un grupo de expertos (argumentum ad verecundiam). Como integrantes del gremio fotográfico, ya sea como creadores, teóricos, curadores o espectadores, nuestro deber es mantener una postura crítica ante cualquier argumento que se nos presente. Si no podemos hacerlo ante la discusión del trabajo de uno de nuestros colegas, ¿cómo esperamos hacerlo ante otros temas?

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